Fractura por disparo

El caso que os mostramos es el de un perro mestizo abandonado que se nos presentó con claudicación de la extremidad anterior derecha. La exploración evidenció una fractura de húmero y heridas en piel. Las radiografías demostraron que la fractura la había producido un disparo con postas de caza.

Este tipo de fracturas conminuta son complejas de abordar y el húmero lo es en particular. Teniendo en cuenta esto, se decidió implantar una placa y tornillos de bloqueo para tocar lo menos posible el foco de fractura y al mismo tiempo obtener una buena estabilidad.

El perro empezó a apoyar a las 24 horas y en la foto os mostramos su aspecto a los 7 días. No tuvimos problemas de infección a pesar de las heridas penetrantes producidas por el disparo. Se le retiraron todas las postas que se pudieron localizar pero en general no vale la pena quitar las que requieran mucho trauma quirúrgico.

En consecuencia, las placas bloqueadas ofrecen una serie de ventajas frente a otros sistemas pero el principal es que producen un bajo contacto en la cortical, lo que favorece la vascularización periosteal e intraósea y se acelera el proceso de cicatrización ósea.