Herida distal

El caso trata de una perra de raza bodeguero que tuvo un atropello que le causó graves heridas por arrastramiento en la extremidad anterior derecha. Hubo pérdida de piel y tegumento y quedaron expuestos tendones y huesos. Estas lesiones son siempre graves pero si se tratan bien suelen dar buen resultado. Carlota, que así se llama nuestra perrita, se sometió a una cirugía inicial de retirada de tejidos necróticos, limpieza de tierra y pelos y puntos de aproximación en piel para minimizar el espacio a tratar. En los días sucesivos se trató con apósitos de gel que fueron creando un buen tejido de granulación y tras 45 días la lesión se dió por curada. Durante este tiempo Carlota debió de llevar no sólo vendajes sino también collar isabelino y antibiótico y antiinflamatorio los primeros días después del atropello.

Advertencia: la siguiente galería contiene imágenes que pueden herir la sensibilidad de algunas personas.