Hipoadrenocorticismo

Esta enfermedad es una insuficiencia adrenocortical primaria o secundaria. La primaria es la forma más común y consiste en la deficiencia secretora de mineralocorticoides y glucocorticoides por parte de las glándulas adrenales. La secundaria comprende sólo deficiencia secretora de glucocorticoides debido a déficit ACTH pituitaria.

Es una enfermedad típica de perros de edad media (4-5 años) y la raza predilecta es el caniche. La progresión de la enfermedad es insidiosa y los signos clínicos (anorexia, vómito, letargia) a menudo son indefinidos y atribuibles a trastornos más comunes del aparato digestivo o vías urinarias, es por ello que puede pasar desapercibida. Los propietarios en ocasiones describen una enfermedad de curso ondulante o episódico. La mayoría de perros hipoadrenales son atendidos por problemas progresivos de intensidad variable, dependiendo del grado de stress y reserva adrenocortical.

En ocasiones el diagnóstico se produce cuando el paciente viene con una crisis addisoniana debido al desequilibrio sodio/potasio, la azotemia prerrenal por hipovolemia y las arritmias cardiacas. En los casos graves el paciente puede llegar con un cuadro de debilidad intensa, temblores, obnubilación sensorial, condiciones éstas que ponen en riesgo la vida del animal.

El tratamiento de una crisis addisoniana tiene como objetivo restituir los desequilibrios electrolíticos, la hipoperfusión renal provocada por la hipovolemia y todos aquellos síntomas con los que el animal se presente. El tratamiento definitivo de largo plazo consistirá en el uso de glucocorticoides y mineralocorticoides orales.

El pronóstico es excelente en la mayoría de los casos. El fáctor más importante que determina la respuesta del animal es el propietario y no menos importante la comunicación propietario-veterinario. Los chequeos deben de ser frecuentes y con propietarios comprometidos el animal puede tener una expectativa de vida normal.

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