Rotura de tráquea

Se presentó en nuestro servicio de urgencias Street, un perro mestizo de 4 años de edad, castrado y de unos 5 kg de peso. Había sufrido en el cuello una mordedura de un rotweiler.

En la exploración Street se encontraba estable, tenía una pequeña herida en el cuello pero presentaba un enorme enfisema subcutáneo. Esto indicaba que al respirar el aire estaba escapando por algún sitio hacia el tejido subcutáneo. Se le realizaron radiografías que demostraron el enfisema subcutáneo y que afortunadamente no había pneumotórax asociado, por tanto buscamos en la zona del cuello donde tenía la herida. Se realizó examen traqueoscópico y se confirmó la rotura de la unión de los anillos traqueales provocado por la mordedura.

Se hizo la preparación del paciente y del campo quirúrgico. Se realizó un abordaje del cuello ventralmente y se accedió a la zona de la rotura. En las imágenes se aprecian los anillos traqueales separados  y su reparación con puntos sueltos de sutura monofilamento reabsorbible.

Durante el postoperatorio se vigiló la respiración de Street y la evolución del enfisema. Se vendó el cuello para protegerlo de posibles traumatismos. En 48 horas recibió el alta hospitalaria con el enfisema casi resuelto y con una tos leve debido a la lesión.

Street tuvo suerte y se curó sin secuelas. Otros perros pequeños que sufren mordeduras de perros grandes no corren con la misma suerte. La pronta atención veterinaria en estos casos es primordial. Heridas pequeñas pueden esconder grandes lesiones en su interior. Por esto, ante cualquier mordedura hay que acudir a la clínica con la mayor brevedad posible, máxime si la mordedura es en tórax o abdomen ya que puede verse comprometida la vida del animal.

Advertencia: la siguiente galería fotográfica contiene imágenes que pueden herir la sensibilidad de algunas personas.