Rotura de vejiga

El caso que nos ocupa es el de un cruce de pastor alemán de 9 años que se presentó con un cuadro muy inespecífico de dolor. El animal estaba completamente normal haciendo ejercicio en una zona parcelada y de repente el dueño apreció que el animal rehuía a seguir realizando ejercicio y se mostraba encorvado. El dueño no apreció golpe ni lo perdió en ningún momento de vista.

En la exploración en la clínica KIND tenía todas las constantes normales y tan solo reflejaba dolor difuso en zona abdominal. Se realizó radiografía y se apreciaron restos de huesos en heces. La vejiga se veía íntegra. En principio se instauró tratamiento conservador a base de antiinflamatorios y reposo.

Al día siguiente el dueño comunicó que el animal había orinado y defecado pero que seguía raro. Mantuvimos la pauta y lo vimos a las 48 horas.

Cuando volvió a la clínica se apreció algo de hinchazón en abdomen y se le hizo ecografía apreciando líquido libre en abdomen y vejiga con escaso contenido de orina. Los análisis revelaron aumento de urea y creatinina en sangre. Se realizó radiografía con contraste iodado de la vejiga y se observó fuga del contraste. Había rotura de vejiga.

Se procedió a la cirugía reconstructiva de la vejiga y al lavado de la cavidad abdominal con suero fisiológico atemperado. La orina es estéril pero irritante, es por ello que no hubo infección asociada al uroabdomen. La rotura tenía a penas 2 mm de diámetro y los bordes presentaban signos de desvitalización. Tras 48 horas de hospitalización los niveles de urea y creatinina se normalizaron y el animal se dio de alta.

Lo que aprendimos de este caso es que en ocasiones no te puedes fiar de lo evidente. En la anamnesis no se refirió traumatismo y KIND incluso orinaba los primeros días. Sospechar rotura de vejiga no era evidente. Pero la evolución de KIND demostró lo contrario. Probablemente algún objeto punzante debió de atravesar la pared abodominal y perforar la vejiga, produciendo una fuga insidiosa de orina que era compatible con la micción de KIND. Hasta que no hubo signos de uroabdomen el diagnóstico de rotura fue diferido unos días. Tras la cirugía la salud de KIND se restituyó completamente y sin secuelas.

Advertencia: la siguiente galería contiene imágenes que pueden herir la sensibilidad de algunas personas.